Aerogeneradores con palas gigantes y plegables, ¿el futuro de la energía eólica?

Para solventar los inconvenientes de espacio y también acrecentar la energía generada, ciertas instalaciones eólicas se están desarrollando de manera directa sobre el mar, donde los vientos alcanzan mayores velocidades y hay más terreno libre. No obstante, son carísimas de instalar y asimismo de sostener. ¿De qué manera solventarlo? La compañía Sandia Labs, con la financiación de DARPA-Y también y del Departamento de Energía de Estados Unidos, ha presentado el diseño preliminar de unos aerogeneradores gigantes con zapas de doscientos metros de longitud, que vendría a ser un tamaño afín al de 2 campos de fútbol. Como referencia, las zapas actuales no superan los ochenta metros. U.S.A. tiene un enorme potencial para la energía eólica en altamar, mas las instalaciones en altamar son caras, con lo que se precisan turbinas más grandes que sean capaz de generar esa energía a un costo más accesible, explica Todd Griffith, el encargado del diseño del proyecto Conforme los datos que aportan los responsables del proyecto, una turbina normal (con cincuenta metros de longitud de zapa) produce entre 1 y dos MW. Con su diseño de doscientos metros de longitud de zapa, y aprovechando la fuerza de los vientos sobre el mar, serían capaces de producir cincuenta MW por turbina. El mantenimiento y el costo de instalación bajarían, en tanto que una sola turbina ofrecería considerablemente más potencia que muchos parques eólicos actuales.

Palas que se pliegan para eludir los fuertes vientos

Sé lo que estáis pensando: ¿una torre con aspas de hasta doscientos metros en el mar no supone un inconveniente cuando el viento sople realmente fuerte? Sí, mas asimismo lo han tenido en cuenta. Aparte de emplear zapas ligerísimas, estas se componen de múltiples piezas muy flexibles y pueden plegarse en la dirección del viento cuando este sople demasiado fuerte y corra el peligro de que rompan. Conforme explican en el anuncio oficial, los responsables de la iniciativa tomaron la idea de de qué manera se mueven las hojas de las palmeras a lo largo de las tormentas. Al plegarse y alinearse con la dirección del viento, se reduce la resistencia al aire de las zapas. Cuando no hay riesgo, en cambio, se despliegan para producir la máxima energía posible. De momento, eso sí, se trata de un diseño preliminar, si bien ya hacen pruebas con turbinas más pequeñas. El término ha sido realmente bien recibido en el ejecutivo estadounidense como una parte de una de sus posibles soluciones para lograr el veinte por ciento de energía eólica que se han propuesto para dos mil treinta. En verdad, Sandia Labs ha recibido más de tres millones de dólares americanos del Departamento de Energía de Estados Unidos para diseñarlo y también estudiarlo, si bien es posible que aun tardemos un tanto en verlo hecho realidad. Más información | Sandia National Laboratories Vía | Engadget

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