Economía colaborativa para los abuelos de los millennials

Ramón, de setenta años, trabajó como fotógrafo toda la vida, mas, al jubilarse, se percató de que ya no precisaba tanto equipamiento. “Todavía salgo a retratar historias con mi cámara o bien inmortalizar instantes familiares, mas ya no la utilizo como acostumbraba a hacerlo”, cuenta Ramón. Con lo que María, de sesenta y seis años, harta de “no poder gozar de unas buenas vacaciones con toda la familia con el dinero que ganamos con la pensión”, se animó a rentabilizar el equipo de su marido. Se registró en Relendo

Related posts