Los fantasmas más destacados de la historia del cine

'Los otros' – Cruise-Wagner Productions, Sogecine, Las Producciones del Escorpión Por alguna razón que quizás se nos escape, semeja que a la mayor parte de los cineastas que se aproximan al género les resulta muy complicado efectuar una película de terror, ya no de enorme calidad, sino más bien simplemente pulcra. Se pierden por costumbre en los tópicos, la inverosimilitud o bien la superflua truculencia, y esto ocurre en muchas ocasiones aun en ese subgénero temático tan querido y tan sugerente como es el cine de espectros, al que se le termina de unir la secuela de The Conjuring, el último filme del malayo James Wan.

Los espíritus de la enorme pantalla

La primera película de terror de la historia es la inevitablemente tontorrona Le manoir du Diable, rodada en mil ochocientos noventa y seis por ese imaginativo mago que era Georges Méliès, y si bien la trama primordial le toca al Demonio y a sus prácticas vampíricas, asimismo aparecen 4 fantasmas conjurados por exactamente el mismo, lo que la transforma, además de esto, en el primer filme de vampiros y de espectros. Mas la primera obra sobre estos últimos a la que se acostumbra a valorar fue una de España dirigida por Edgar Neville en mil novecientos cuarenta y cuatro, La torre de los 7 jorobados, que amoldaba la novela homónima de Emilio Carrere, que de escalofríos no tiene nada y que el día de hoy se siente de lo más ingenua y avejentada.La primera película de terror espectral de la historia es 'Le manoir du Diable', de Georges Méliès Dead of Night es una aceptable película de 4 capítulos terroríficos y uno cómico, envueltos en una curiosa narración mayor y efectuados en mil novecientos cuarenta y cinco por Alberto Cavalcanti, Converses Crichton, Basil Dearden y Robert Hamer, que amoldan cuentos de escritores como H. G. Wells. 2 de los capítulos tratan de manera directa sobre espectros, y en cuando menos otros 2 podría considerarse que interviene algún fenómeno espectral. En uno de ellos, por otra parte, nos encontramos con el que quizás sea el primer precedente de los siguientes pequeños fantasmales que nos han dado tan mal rollo en otros filmes; por no charlar, de paso, del episodio centrado en el probable padre de todos y cada uno de los muñecos desalmados del celuloide. 'The Shining' – Warner Bros. Pictures, Hawk Largometrajes, Peregrine Mas no hay que engañarse: los espíritus no han aparecido únicamente en el cine de terror, sino más bien asimismo en dramas, simples intrigas y hasta comedias. En verdad, la próxima película de esta temática que se distinguió fue The Ghost and Mrs. Muir, una simpática comedia trágica rodada por Joseph L. Mankiewicz en mil novecientos cuarenta y siete conforme la novela de R. A. Dick, que era el pseudónimo de la escritora irlandesa Josephine Leslie. Y después llegó el horror muy elegante y mesurado de The Innocents en mil novecientos sesenta y uno, que amoldaba una insigne novela de Henry James, The Turn of the Screw, con Jack Clayton a la cabeza, y que introduce el factor del frío sentido por los personajes en el momento en que un espectro está presente y el de su posesión de un humano vivo.Los espíritus no han aparecido solo en el cine de terror, sino más bien asimismo en dramas, simples intrigas y hasta comedias La característicamente lenta Kwaidan, de Masaki Kobayashi, se generó en mil novecientos sesenta y cuatro, otro filme de capítulos oscuros, basada en los relatos del heleno Lafcadio Hearn y en cuya Mujer de la Nieve se puede ver un predecesora de las que pueblan lo que treinta años después se conocería como j-horror, el triunfante nuevo cine de terror nipón. Entonces, Kaneto Shindô dirigió Kuroneko en mil novecientos sesenta y ocho, bastante más activa que Kwaidan puesto que va muy al grano, mas con afín aspecto onírico, exactamente el mismo recurso a los juegos de luces y sombras y nuevas mujeres espectrales, aparte de un pequeño gran inconveniente de verosimilitud, una deshabituada sensualidad en una de sus secuencias y, asimismo, la gelidez fantasmal. 'Ghost'- Paramount Pictures The Legend of Hell House, con la que John Hough amoldó una novela de Richard Matheson en mil novecientos setenta y tres, se estropea en el desenfreno. Y la habitual trama de una familia con hijos que se muda a una casa encantada, donde de manera casual se experimenta una sensación de frío, tiene su primer ejemplo más recordado en la errada The Amityville Horror, elaborada por Stuart Rosenberg en mil novecientos setenta y nueve, la que cuenta con otro caso de posesión y un cánido que siente el mal espiritual. Se la queja por un mal guion con 2 callejones sin salida, y ha generado hasta el momento otras 13 películas sobre el caso pretendidamente real, mas fraudulento, que narra, incluyendo un remake de Andrew Douglas igualmente olvidable en dos mil cinco.La trama de una familia que se muda a una casa encantada tiene su primer ejemplo más recordado en 'The Amityville Horror' El querido John Carpenter aportó su grano de arena en mil novecientos ochenta con The Fog, que tiene un intrigante prólogo, mas resuelta elemental y escasamente desarrollada; y los seres sobrenaturales de su historia son un extraño híbrido entre zombis y aparecidos cuya presencia, nuevamente, hace bajar la temperatura del entorno. Rupert Wainwright se ocupó de un remake en dos mil cinco, más desarrollado mas sin explicaciones satisfactorias y puntos que chirrían y se lo cargan. Exactamente el mismo año que la original, por otro lado, se estrenaron otras 2 películas de espectros muy reconocidas: The Changeling, de Peter Medak, otra mudanza con una escalada de tensión de lo minúsculo como mucho desasosegante y un fantasma infantil haciendo de las suyas, y sobre todo, The Shining, dirigida por el enorme Stanley Kubrick, que amolda la perturbadora novela homónima de Stephen King de forma imborrable, con escenas de semejante intensidad que se le quedan a uno en la retina por siempre y la precisión milimétrica que es propia de este cineasta mas enfocada en el horror más absoluto. 'The Frighteners' – Universal Pictures El año mil novecientos ochenta y dos nos trajo Poltergeist, de Tobe Hooper, un filme coguionizado por Steven Spielberg al que se recuerda por las escenas horripilantes que contiene y ciertos personajes icónicos, como la pequeña Carol Anne, encarnada por Heather O’Rourke, y Tangina Barrons, la anciana vidente con la faz de la especial Zelda Rubinstein. Su secuela, Poltergeist 2: The Other Side, efectuada por Brian Gibson en mil novecientos ochenta y seis, se perdió en el exceso, y el cierre de la trilogía que nos dio Gary Sherman en mil novecientos ochenta y ocho, Poltergeist tres, es suficientemente imaginativa para lamentar que sea tan subestimada. El remake de Gil Kenan, estrenado en dos mil quince, es inferior mas decoroso, con nuevas bajadas de temperatura en presencia de espíritus, y afirmemos que resume la trilogía con elementos de las 3 películas.Poca gente sabe que a la popular 'Ghost', de Jerry Zucker, le salió un remake coreano en dos mil diez El subgénero espectral volvió a la comedia con la añorada Ghostbusters, de Ivan Reitman, en mil novecientos ochenta y cuatro, agradable mas bastante limitada. Tuvo una continuación en mil novecientos ochenta y nueve, Ghostbusters dos, en exactamente la misma línea; y en unos meses vamos a ver qué nos trae la tercera entrega, que reelabora exactamente el mismo planteamiento con la dirección de Paul Feig. La impostadísima, absurda y poco menos que irritante A Chinese Ghost Story apareció en mil novecientos ochenta y siete, cuyas mujeres fantasmales recuerdan a las de Kuroneko, y la responsabilidad de su total falta de gracia es, sobre todo, del realizador Ching Siu-tung, que amoldó el relato de Songling Pu de forma muy torpe. Y absolutamente diferentes son, en ese sentido, 2 grabes de 1988: la vándala y también hilarante Scrooged, versión de Richard Donner de A Christmas Carol, la afamada novela que escribió Converses Dickens, y la surrealista Beetlejuice, a cuya obscura y excéntrica naturaleza ya le agradaría retornar el día de hoy a Tim Burton. 'House on Haunted Hill' – J

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