Microsoft y Linux: del odio al amor

Ballmer ha de estar revolviéndose en su tumba cama. El que fuera CEO de Microsoft no vaciló en declarar en dos mil uno que Linux es un cáncer. Lo hizo al criticar el funcionamiento de la licencia GPL, y aquello se transformó en la prueba terminante de que Microsoft y Linux no se llevaban bien. Eran tiempos de odio. De qué manera ha alterado el cuento. El papel protagonista de Linux en el segmento de los servidores ha hecho que la propia Microsoft cambie su alegato y su actitud dado este sistema operativo y ante todo el FLOSS (Free/Libre and Open Source Software) normalmente, y hoy día nos hallamos con demostraciones evidentes de que el panorama es meridianamente diferente. Son tiempos de amor.

Con Nadella cambiaron las tornas

Probablemente mucho de lo que ha ocurrido en Microsoft en este campo (como en otros muchos) sea consecuencia del cambio de CEO: la llegada de Satya Nadella ha traído aires nuevos a una compañía cuya mentalidad ha alterado de forma notable. El propio Nadella lo explicaba en una entrevista de 2014: no deseo librar viejas batallas, deseo librar nuevas batallas. El CEO de Microsoft aceptaba de qué manera Linux se había transformado en parte esencial de la manera en la que las compañías implantan sus negocios en línea, con lo que la compañía de Redmond ha tenido el acierto de acercarse a un contrincante que ahora ha dejado de serlo, o bien que por lo menos ya no lo es en exactamente la misma medida que lo fue años atrás. La computación en la nube es primordial responsable de muchos de esos cambios: el éxito de los grandes servicios que planteaban gigantes como Amazon o bien Google basándose en soluciones Open Source ha hecho que la plataforma en la nube de Microsoft -Azure- le haya puesto ojos a Linux y al Open Source desde hace ya tiempo. La compañía de Redmond ha tenido el acierto de acercarse a un contrincante que ahora ha dejado de serlo La última de las demostraciones de ese amor por Linux la vimos esta semana, cuando Microsoft anunció que empezaría a ofrecer soporte para SQL Server en Linux, algo que fue visto con determinado escepticismo por la parte de ciertos analistas -cuyos razonamientos fueron contrarrestados-, mas que de nuevo fortalecía esa nueva filosofía de Microsoft. Ya sabéis. Si no puedes con el contrincante, y todo eso. Ese anuncio no ha venido solo. El día de ayer nos enterábamos de de qué manera Microsoft ha creado un sistema operativo Open Source basado en Debian al que ha llamado SONiC. Como lo oís. O bien prácticamente, por el hecho de que el sistema operativo no es una distribución Linux para el escritorio, sino más bien un sistema operativo destinado a switches, esas cajas de las que entran y salen cables Ethernet por todas partes y que son otro de los elementos clave de la infraestructura de red de cualquier centro de datos que se precie.

Microsoft se apunta a la filosofía Open Source (aproximadamente)

El proyecto es realmente consecuencia del papel que Microsoft está desempeñando en el Open Compute Project (OCP), una iniciativa impulsada por Fb en dos mil once que trata de hacer que los fabricantes de hardware ofrezcan especificaciones y estándares abiertos en sus equipos de red a fin de que todo género de organismos, empresas y entidades puedan adquirir estos dispositivos y acomodarlos a sus necesidades de la manera que estimen oportunas. Es una apuesta por la libertad en la infraestructura de red que contrasta con la práctica tradicional de muchos fabricantes que fundamentaban sus productos y modelos de negocio en dispositivos hardware y soluciones hardware dueñas. Microsoft hablando de Linux y apertura. De qué forma cambian los tiempos. Este es otro de esos muchos ejemplos de un cambio de mentalidad que Nadella semeja haber asumido con una naturalidad pasmosa mas que desde entonces no casan con aquella imagen de Microsoft como empresa defensora a todo trance de sus estándares dueños y de un modelo totalmente cerrado de desarrollo. No nos engañemos: Microsoft prosigue resguardando su filosofía cerrada a capa y espada, mas eso no ha impedido que abra alguna que otra ventana -pun intended- a desarrollos y filosofía Open Source. No nos engañemos: Microsoft prosigue resguardando su filosofía cerrada a capa y espada En verdad se ha transformado en empresa miembro de consorcios que participan en apertura de estándares como el mentado OCP, mas asimismo en proyectos muy de tendencia como Hadoop o bien Docker. Ha habido anuncios en especial señalados en este campo como la apertura al Open Source de .NET, un bombazo para la comunidad de desarrollo que vio de qué manera a la primera de cambio hallaban el Core de esta plataforma en GitHub, algo impensable años atrás.

Desarrolladores del planeta, uníos

Este repositorio de proyectos para desarrolladores se ha transformado en básico no solo para Microsoft sino más bien para otras grandes de la tecnología, y allá es posible localizar ciertos proyectos señalados liberados al Open Source como ChakraCore -el motor javascript de Microsoft Edge- o bien de las partes que se han liberado de su suite de desarrollo, Visual Studio, como Visual Studio Code. Es curioso que Microsoft asimismo haya aceptado la relevancia de esta plataforma para administración de proyectos de desarrollo cuando hace cierto tiempo que dan su CodePlex con exactamente el mismo objetivo. Asimismo se ha elucubrado sobre la hipótesis de un Windows Open Source, una edición que propondría un cambio radical del modelo de Microsoft y que ingenieros de Microsoft como Mark Russinovich calificaban de totalmente posible. El lanzamiento de Windows diez y de toda esa plataforma universal y concurrente apuntan a otra dirección, desde luego: las pretensiones de Microsoft con respecto a su administración del software ha sido muy criticada por líderes del planeta del juego para videoconsolas como Tim Sweeney. Si bien hay razonamientos que apoyan la estrategia de Microsoft -otros pensamos que en esto Microsoft no es mucho peor que Google y, desde entonces, que Apple- la verdad es que esa potencial versión Open Source de Windows semeja ahora todavía más poco probable. Hay considerablemente más ideas destinadas a 'construir puentes entre tecnologías Microsoft y tecnologías no-Microsoft' La apertura de proyectos Open Source no ha parado en los últimos meses, y en verdad esa nueva tendencia de liberar motores de inteligencia artificial asimismo ha acabado persuadiendo a Microsoft, que poco tras la publicación de ese artículo liberaba CNTK, su marco de trabajo de cara al desarrollo de soluciones en las que la inteligencia artificial es parte integral -ponían de ejemplo a Cortana y a Skype Translate-. Hay considerablemente más ideas destinadas a edificar puentes entre tecnologías Microsoft y tecnologías no-Microsoft, como señalan en su sitios Microsoft Open Technologies -que pronto se integrará con el sitio general- y los ejemplos son numerosos: conectores entre SQL Server y Hadoop, complementos de Eclipse con Java para Azure, instaladores de MongoDB para Azure, soporte de Node.js, participación en proyectos abiertos como Apache Cordova, WebRTC o bien la especificación HTTP/2.0 y otra gran pluralidad de proyectos que nuevamente prueban esa nueva mentalidad en la que Microsoft ya no es ni contigo ni, sin ti, sino más bien sencillamente, con todos.

Si alguien ama a Linux, esa es Azure

Como afirmábamos, el amor que Microsoft semeja profesar hoy en día por Linux tiene en la nube a su particular Cupido. El lanzamiento de Azure fue entre los sacrificios más esenciales para una compañía que había dominado con solvencia la informática empresarial. De súbito ya no era así: si bien los puestos proseguían siendo suyos merced a Office, los servicios empezaban a escaparse de los dedos de Microsoft. Sus soluciones dueñas en materia de plataformas y servidores -Windows, Exchange, SQL, Sharepoint, IIS y un largo etc.- de súbito perdían enteros en frente de una hornada de soluciones Open Source que poquito a poco fueron imponiéndose en el mercado. Red Hat aprovechó realmente bien el apogeo de esos servicios para transformarse en entre los pocos ejemplos patentes de que se puede conseguir dinero (y mucho) con el Open Source, y el apogeo del Cloud Computing cambió el panorama por siempre. De súbito Linux y el Open Source tenían más sentido que jamás en esos ambientes. Cuando Microsoft lanzó Azure en el mes de octubre de dos mil ocho lo hizo con la mentalidad nos lo guisamos, nos lo comemos. La plataforma, en verdad, nació como Windows Azure, lo que dejaba claro que estaba destinada a ofrecer soluciones de Microsoft para la nube. El enfoque cambiaría en dos mil doce, cuando Microsoft se percató de que estaba perdiéndose un enorme segmento de mercado por no hacerle la pelota a Linux. Dicho y hecho: empezó el soporte para máquinas virtuales Linux que se iría acrecentando gradualmente y que terminaría con otra señal de que los tiempos habían alterado. En el mes de abril de dos mil quince cambiaban el nombre de la plataforma, que ahora pasaba a ser Microsoft Azure. Lo de Windows se había quedado por el paseo como prueba evidente de que centrarse solamente en soluciones de Microsoft en sus servicios en la nube no era del agrado de muchos CTOs y administradores de sistemas que veían en ello un obstáculo a contemplar Azure como una alternativa. Esos cambios se afianzaron todavía más con la introducción de Azure Cloud Switch que anunciaron en el mes de septiembre y que como afirmábamos ha acabado desembocando en el desarrollo de SONiC. Realmente aquello era un paso más en un soporte que por servirnos de un ejemplo se vio reforzado en el mes de octubre de dos mil catorce, cuando Nadella anunciaba entre otras muchas cosas el soporte de CoreOS -una distribución Linux centrada en el trabajo con Docker- y el de Cloudera, referente en sistemas de administración de datos y analítica empresarial. El enfoque de Azure cambiaría en dos mil doce, cuando Microsoft se percató de que estaba perdiéndose un enorme segmento de mercado por no hacerle la pelota a Linux. Un año después, en el mes de noviembre, llegaría el pacto definitivo: Red Hat alcanzaba un acuerdo con Microsoft para otorgar soluciones combinadas aprovechando Azure y afianzaba esa apuesta de Microsoft que claramente había probado su amor (o bien quizá necesidad de amor) por Linux.Remember, “Microsoft ♥ Linux” nos afirmaban los responsables del weblog de Windows Server hace menos de un año. En verdad, aceptaban asimismo en Microsoft hace un año, el veinte por ciento de los sistemas operativos que se emplean en Azure son Linux. Probablemente tras el pacto con Red Hat ese porcentaje aumente, si bien tanto CoreOS como CentOS, Oracle Linux, SUSE y Ubuntu ya estaban soportados en la plataforma en la nube de Microsoft. La cosa se puso en especial interesante cuando en dos mil doce apareció el informe de contribuciones al kernel Linux y Microsoft resultó estar entre las 5 empresas que más habían aportado. Ese señalado papel -seguramente debido al soporte de distribuciones en su tecnología de virtualización Hyper-V- se diluyó en los años siguientes, y por poner un ejemplo en el informe de The Linux Foundation del año pasado Microsoft no aparecía en ningún lado. Eso daba igual, por el hecho de que el trabajo estaba hecho. Por lo menos, ese trabajo particularmente. Por que lo que está claro es que en Microsoft están mudando muchas cosas. Obviamente por necesidad, desde entonces, mas nos alegramos por esta razón. En Genbeta | Software Dueño y Open Source, formas de mudar el planeta Asimismo te invitamos a De qué forma vender más de quinientos millones de placas base: la historia de Asus ¿Es Apple un caso a continuar en el planeta Open Source? El planeta al revés: Microsoft ofrece certificaciones en Linux – La nueva Microsoft y Linux: del odio al amor fue publicada originalmente en Xataka por J. Pastor .

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