¿Un IVA con criterio de caja?

Entre las grandes batallas de autónomos y pequeños empresarios debe ver con el Impuesto sobre el Valor Añadido. No para dejar de pagarlo (evidentemente), sino más bien para dejar de adelantar su ingreso a Hacienda ya antes de haber cobrado la factura.En dos mil trece, no obstante, ciertos comenzaron a ver la luz al final del túnel. El Gobierno introducía el régimen singular de Impuesto sobre el Valor Añadido del criterio de caja en ese cajón de sastre conocido como ley de emprendedores.Se transformó en entre los grandes titulares. Sin embargo, al mirar de cerca la letra pequeña resulta que no es oro todo cuanto relumbra y que, con el tiempo, el llamado criterio de caja no se hizo con el criterio suficiente, por buenas que fuesen las pretensiones.¿Qué es el régimen de criterio de caja y quién se puede acoger?Es un régimen singular del Impuesto sobre el Valor Añadido que, como afirmábamos, deja que autónomos y pequeñas y medianas empresas no deban adelantar el Impuesto sobre el Valor Añadido de facturas que no se han cobrado.A primera vista esto suena a música en los oídos de los sufridos autónomos y pequeñas y medianas empresas. Ahora llega la letra pequeña:

Este régimen asimismo afecta a los gastos, de forma que aquellos que no se hayan pagado tampoco se van a poder desgravar (hasta el momento en que no se paguen).

Tu facturación anual no puede superar los dos millones de euros y los cobros en efectivo a un mismo receptor no pueden ser superiores a cien.000 euros anuales.

Quedan excluidas las operaciones intracomunitarias.

Otras operaciones que quedan excluidas:

Las pertenecientes a otros regímenes singulares de Impuesto sobre el Valor Añadido (sistema de módulos; de agricultura, ganadería y pesca; recargo de equivalencia; etcétera).

Las entregas de recursos libres de Impuesto sobre el Valor Añadido.

Adquisiciones intracomunitarias de recursos.

Las operaciones sostienes a la inversión del sujeto pasivo.

Importaciones y operaciones asimiladas a las importaciones (aquellas en un inicio exentas de Impuesto sobre el Valor Añadido, a las que entonces se le aplica el impuesto por infringirse la coyuntura que motivó la exención).

¿De qué forma se aplica el criterio de caja?Se trata de un régimen voluntario, con lo que tienes que pedir la inclusión a través del modelo censal treinta y seis o bien treinta y siete (exactamente el mismo que usaste para darte de alta como autónomo o bien empresario).¿Es posible hacer en cualquier instante? Debes pedirlo un mes antes que comience el año natural. Vamos, en el mes de diciembre a más tardar.Para darte de baja tienes que proseguir exactamente el mismo procedimiento. ¡Mas atención! Al darte de baja tu empresa quedaría excluida a lo largo de 3 años.Una vez estás dado de alta, tienes que tener en consideración las próximas indicaciones que distinguen el régimen de criterio de caja del régimen general de IVA:

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